Sobremesas: comer en buena compañía.

Conversar delante de la mesa aún sin recoger, contándonos el día a día, disfrutando sin prisas de la compañía y del café. Sobremesas que alimentan.

Todos tenemos en nuestras historias de vida, unas cuantas sobremesas que recordar, que no van solo unidas a los encuentros de fiestas especiales. La vida cotidiana también nos construye un día a día satisfactorio y lleno de recuerdos positivos.

Las sobremesas son un medidor de calidad de vida. Sí, es así. Sobre todo si pensamos que allá donde haya sobremesa significa que hemos comido bien (no se sabe de nadie que se quede delante de un plato comido a disgusto) y en compañía, que no tenemos prisa por levantarnos y que tenemos tiempo para dedicarnos. No tenemos que salir corriendo.

¡Hay que practicar el “sobremesing”! Porque de las conversaciones, las historias que nos contamos, la buena compañía surgen momentos de convivencia muy positivos. Hemos comido a gusto y nos hemos alimentado bien. Hemos practicado calidad de vida.

¿Para qué tanta prisa en levantarnos? Lo bueno requiere su tiempo.

Un motivo más para practicar esta buena tradición: la soledad empequeñece porque no tiene sitio entre os comensales. La soledad se crece si nos ve vulnerables. Una buena sobremesa la dejará de lado. Pero no sólo en estas fechas, también durante otros momentos del año.

En la sobremesa nos da tiempo de escuchar y ser escuchados. Contamos historias profundas y nimiedades, comentamos el precio de la cesta y las visicitudes de alguna amiga… Se ha demostrado que la comida sabe mejor si es compartida con una conversación. Con o sin velas, celebrando algo especial o comiendo por apetito. Gusto y olfato se potencian. Hasta comemos con más apetito. Porque el corazón también se alimenta y nuestro bienestar aumenta.

Os deseamos las mejores fiestas para estas Navidades. Y que el 2020 aleje la soledad de nuestras mesas.

Equipo Aulas Kalevi

    Leave Your Comment Here