Personas mayores paseando por un parque en verano

Estimulación cognitiva en verano: mantén la mente y el cuerpo activo con las rutinas estivales

El verano suele ser una época de descanso, de viajes, de reuniones familiares y cambios de rutinas. Para las personas con deterioro cognitivo o problemas de memoria, estos cambios en la rutina pueden resultar especialmente significativas. Por eso, mantener las rutinas de estimulación cognitiva y física durante estos meses es fundamental para favorecer su bienestar y ayudarles a mantener su autonomía.

Cuando hablamos de estimulación cognitiva en verano, muchas personas piensan automáticamente en cuadernos de ejercicios, sopas de letras o aplicaciones para entrenar la memoria. Estas herramientas son muy útiles, y en el siguiente apartado encontraréis las actividades que os recomendamos, pero también existen otras formas de estimular la mente, aprovechando actividades que ya forman parte del día a día del verano.

Mantener una rutina de estimulación cognitiva y física durante el verano

Como te decíamos, uno de los principales retos del verano es que las rutinas suelen cambiar. Aunque esto es normal y forma parte del disfrute de las vacaciones, conviene intentar mantener cierta estructura diaria.

No se trata de seguir horarios rígidos, sino de conservar algunos hábitos estables relacionados con el descanso, las comidas, los paseos y los momentos de actividad.

Desde Aulas Kalevi os recomendamos reservar media hora al día para realizar ejercicios específicos de estimulación cognitiva y física que ayudan a mantener activas funciones como la memoria, la atención o el lenguaje y la agilidad del cuerpo. En nuestro post sobre Actividades de estimulación cognitiva para el verano encontrarás diferentes propuestas de actividades de estimulación para incorporar a la rutina estival.

Además de estas actividades de estimulación, a continuación os sugerimos como aprovechar las ventajas que proporciona el verano.

El verano como oportunidad para estimular la mente y el cuerpo

Las vacaciones ofrecen algo que durante el resto del año suele escasear: tiempo compartido. Ese tiempo en familia puede convertirse en un valioso recurso para trabajar diferentes funciones cognitivas y físicas de forma natural y agradable.

Por ello, además de realizar actividades de estimulación cognitiva, podemos aprovechar muchas de las situaciones cotidianas que surgen durante el verano.

Conversar sobre recuerdos y experiencias

Las reuniones familiares, las visitas a lugares conocidos o incluso la visualización de fotografías antiguas son excelentes oportunidades para estimular la memoria autobiográfica.

Preguntar sobre veranos pasados, vacaciones de la infancia, juegos tradicionales o experiencias vividas permite activar recuerdos, fomentar la comunicación y reforzar la identidad personal.

Algunas preguntas sencillas pueden dar lugar a conversaciones muy enriquecedoras:

  • ¿Dónde pasabas los veranos cuando eras pequeño?
  • ¿Cuál era tu comida favorita en vacaciones?
  • ¿Recuerdas algún viaje especial?
  • ¿Qué hacías durante las fiestas de tu pueblo?

Además de trabajar la memoria, estas conversaciones fortalecen los vínculos familiares y favorecen el bienestar emocional.

Involucrar a la persona en pequeñas decisiones

Durante el verano solemos tomar muchas decisiones cotidianas: elegir una excursión, preparar una comida, decidir qué ropa ponerse o planificar una salida.

Invitar a la persona a participar en estas decisiones ayuda a estimular funciones cognitivas como la atención, el razonamiento y la planificación.

No es necesario plantear elecciones complejas. A menudo basta con ofrecer dos o tres opciones y pedir su opinión. Lo importante es fomentar su participación activa y mantener su sensación de autonomía.

Juegos de mesa

El verano es un muy buen momento para compartir momentos en familia y que mejor que con juegos de mesa para todas las edades. Desde los típicos juegos de siempre como las cartas, el parchís, la oca, puzles…hasta juegos más novedosos como el Double, el Trivial, el Tabú, …. entre otros.

Con estos juegos se estimula la atención, el lenguaje y las funciones ejecutivas, así como la cooperación y el trabajo en equipo.

Aprovechar los paseos para estimular la orientación

Un paseo por la mañana o el atardecer por el barrio, por el paseo marítimo o por un parque puede convertirse en una actividad de gran valor cognitivo y físico. Siempre evitando las horas de máximo calor y manteniéndonos bien hidratados.

Durante la caminata podemos comentar elementos del entorno, identificar lugares conocidos, recordar nombres de calles o hablar sobre cambios que se han producido con el paso de los años.

Estas conversaciones ayudan a trabajar la orientación espacial, la atención y la memoria, al mismo tiempo que favorecen la actividad física, un aspecto estrechamente relacionado con la salud cerebral.

Cocinar juntos: una actividad muy completa

La cocina es una de las actividades más completas desde el punto de vista de la estimulación cognitiva. Preparar una receta sencilla permite trabajar múltiples capacidades:

  • Atención
  • Memoria
  • Secuenciación de tareas
  • Lenguaje
  • Coordinación motora

Además, muchas recetas tradicionales están asociadas a recuerdos positivos y emociones agradables, lo que incrementa la motivación para participar.

La importancia de disfrutar

Una conversación agradable, una tarde compartiendo fotografías, escuchar música juntos o contemplar una puesta de sol también pueden aportar beneficios cognitivos y emocionales.

La clave está en fomentar la participación, el interés y el disfrute, evitando situaciones que generen frustración o sensación de fracaso.

Un verano para cuidar la memoria

La estimulación cognitiva en verano no tiene por qué limitarse a actividades de lápiz y papel. Las experiencias cotidianas, los momentos compartidos y las actividades significativas pueden convertirse en excelentes herramientas para mantener activa la mente.

Aprovechar las oportunidades que ofrece esta época del año permite trabajar distintas capacidades cognitivas de una forma natural, agradable y adaptada a cada persona.

Si tienes cualquier duda o quieres saber más sobre nosotros y nuestros talleres ponte en contacto con nosotros, estaremos encantados de poder ayudarte.

No todo nos vamos de Madrid en verano: el centro Aulas Kalevi seguirá abierto todo el verano para que tengas más tiempo para ti, mientras que tu familiar pasa las mañanas y las tardes haciendo actividades, entretenidos y al fresco en Aulas Kalevi. ¡Aquí estamos por si nos necesitáis!

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Equipo Aulas Kalevi – Cuidamos tu memoria.

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