Parchís en Aulas Kalevi

Memorias de Vida: Juegos de mesa, el parchís

Los juegos de mesa estimulan la memoria, relatan reuniones familiares, amistades originadas alrededor del tablero, mujeres inteligentes y mucho más.

¡Qué recuerdos al reunirnos todos alrededor de un tablero de parchís! Mª Carmen siempre se pedía el barrilete amarillo.

Pues sí, el barrilete amarillo me traía suerte y me hacía ganar. Empecé a jugar en las sobremesas y en las reuniones familiares y con el tiempo acabé participando en los Campeonatos del Club Náutico que estaba al lado de mi casa (Vengo de Cartagena y la playa siempre ha sido mi debilidad).

Veo con alegría que aún hoy en día se juega al parchís y que sigue gustando mucho. La habilidad que se tiene con el parchís no es solo cuestión de suerte o azar. Hay muchas estrategias. Por eso lo valoran no solo como algo que llene de forma inteligente el ocio, si no también como algo que estimula habilidades de cálculo mental y agilidad en estrategias.

El parchís se juega en equipo, nunca genera broncas ni peleas y estimula el cálculo mental. Genera amistades que van más allá del tablero y que aún conservo. Yo más no puedo pedir, salvo que le dediquéis un poco de atención y os enganchéis. Lo vais a disfrutar de lo lindo. En el centro de día ya he empezado a fomentar el juego yo misma.

El nombre del parchís proviene de la palabra parceesi, que significa veinticinco en hindi ya que éste era el máximo resultado posible que se podía obtener al lanzar las conchas que hacían las veces de dados.

El parchís es un juego que se englobaría dentro de los llamados juegos de carreras. Es una variante casi idéntica del Ludo, introducido en Inglaterra en 1896. El tablero actual, con forma de cruz, es una representación del original, donde el trono en el que se colocaba el emperador Abdul Momin quedaba en el centro de su patio.

Existen en los palacios de Agra y de Allahabad grandes tableros de Parchisi con casillas de mármol rojo y blanco. Aquí el emperador jugaba usando dieciséis concubinas de su harén a modo de fichas vivientes. Todas las fichas eran las muchachas indias más bellas que se movían de casilla en casilla disputándose el honor de jugar para el emperador. Bueno, esto justo es lo que menos me gusta del juego pero no lo voy a criticar, ya es parte del pasado.

Hoy en día es en Huesca donde se promueve más este juego, ya que celebra el Campeonato Mundial ¡que hasta inaugura el mismísimo embajador de la India! para que veáis cómo este país le dedica al juego la importancia que se merece. En Madrid, hay un torneo que se celebra en el barrio de Malasaña. Creo que me pasaré por ahí en la próxima convocatoria.

Mª Carmen MF en Aulas Kalevi

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